martes, 2 de agosto de 2016

La eterna relación entre la gastronomia y el sexo

Recuerdo hace unos meses al chef y presentador de televisión Alberto Chicote echando por tierra la leyenda urbana de que las ostras eran afrodisiacas. Para los que creian firmemente en la existencia de alimentos afrodisiacos y que una vez consumidos hacian que nuestro apetito sexual aumentara, supuso una gran decepción. Mas que nada porque en dicho programa estaba todo perfectamente documentado y parecia muy creible. Ha sido sin duda la creencia popular que a base de repetir que las ostras, las fresas o el chocolate por ejemplo eran afrodisiacos se ha convertido en algo empiricamente cierto y que no se podia negar. Lo era y punto.


Lo que no se puede negar es que ciertos ingredientes culinarios combinados de manera eficaz en, por ejemplo, una cena romántica junto a la chica que queremos conquistar, y alentados sobre todo por la voluntad de los comensales de que la cita sea especial y la noche llena de amor, son el escenario perfecto para despertar el deseo sexual. Es, entonces, mas bien la compañia lo que resultaria afrodisiaco para nuestros sentidos. Y es que el sexo gratis y la buena comida siempre han sido compañeros de aventuras y lo seguirán siendo.

Tampoco podemos olvidar ciertos juegos eróticos que tienen a la comida como aliada. El uso de la mantequilla en el porno anal como lubricante, ciertos juegos que relacionan la comida de sushi con el cuerpo desnudo de la mujer etc. La buena comida, la gastronomia de calidad no hace sino despertar nuestros sentidos y llevarnos a un estado de felicidad que es comparable por ejemplo al que sentimos cuando tenemos una intensa relación sexual sea de la naturaleza que fuera. Es como el éxtasis o la relación que tenemos entre disfrutar del sexo en pareja mirando videos porno de calidad o incluso optar por la masturbación.